Autónomo o SL: cuándo merece la pena crear una sociedad
Es la pregunta que todo autónomo se hace cuando los ingresos crecen: ¿me conviene montar una SL? La respuesta es matemática, pero también tiene un componente estratégico.
La diferencia clave: impuestos
Autónomo: pagas IRPF (tarifa progresiva, entre 19% y 47%) sobre el beneficio neto. SL: el Impuesto de Sociedades es del 25% (o 15% los primeros 2 años si es empresa nueva).
¿A partir de qué ingresos compensa una SL?
La regla general: cuando tus beneficios netos superan los 40.000-50.000 EUR anuales, empiezas a pagar más IRPF que lo que pagarías en Impuesto de Sociedades. A partir de ahí, la SL puede resultar más eficiente.
Pero ojo, la SL tiene costes fijos que el autónomo no tiene
Notario y registro: ~1.500 EUR al constituir. Gestión contable mensual: 100-200 EUR con un gestor. Depósito de cuentas anuales en el Registro Mercantil. Si te pagas un sueldo como administrador: cuota de autónomo igual que antes.
Ventajas de seguir siendo autónomo
Menos burocracia y contabilidad más simple. Facturar es igual de sencillo con buen software. No hay costes de constitución ni gestión contable mensual obligatoria.
Cuándo tiene sentido la SL
Beneficios netos consistentemente superiores a 40.000 EUR/año. Necesitas socios o inversores. Quieres limitar la responsabilidad personal. Tu actividad requiere contratos B2B donde la imagen corporativa importa.
Conclusión: La mayoría de autónomos no necesitan una SL hasta que sus ingresos lo justifiquen claramente. Mientras tanto, herramientas como k-factu hacen que facturar como autónomo sea tan profesional como cualquier empresa.